
Películas como Matar a un ruiseñor o, para mí la absolutamente increíble Verano del 42 son absolutas maravillas. Volved a verlas y si no las habéis visto, CORRED A VERLAS. Verano del 42 es quizá una de las mejores películas que puedes ver de chaval y aprender a disfrutar no solo del cine, sino de la vida.
Del mismo modo, y sin querer parecer un obituario, otro recuerdo para el también fallecido hace nada Sam Bottoms, actor de carácter aunque de carrera irregular, que lo borda en La última película de Bogdanovich y que salta a la estratosfera en Apocalypse Now de Coppola.
Charlie no hace surf!
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