jueves, 31 de diciembre de 2009

Emocionado

Con amigos así... ¿qué no es posible? Rubén Raedo, un tío grande donde los haya, me ha dedicado esta carta amor desde su blog. Simplemente por exaltación de la amistad.

Tuve el honor de conocerle a través de mi hermano Sancho Sanchón. A pesar de que tiempo ha que no nos vemos, me encuentro estas palabras - que me hacen ruborizar - para rematar el año. Demasiado.

En el recuerdo, queda el paseo en su descapotable de los tres por las calles de huertas, intimidando a las turistas...

Los avatares de "Avatar"

Acabo de publicar, tras el segundo visionado, en el blog de 3+D entertainment un post sobre Avatar y el 3D que recomiendo encarecidamente que lean admiradores y detractores de la película.

A pesar de que sé que el amigo Nacho Lasierra se llevará las manos a la cabeza, dejo aquí mi propuesta para las películas del año, como indica él en su blog. Desde esta humilde página le mandamos un fuerte abrazo y, ya que no lograremos coincidir en gustos fílmicos, lo lograremos con las cigalas de huerta.

Como ya hiciera el año pasado, la lista es totalmente personal y vuelvo a poner nueve en vez de diez películas:

1. Avatar.
Que el año pasado, a mi juicio, la película más importante fuera U2-3D y este año lo sea otra película en 3D, creo que deja claro no solo el futuro del cine, sino el presente. No sólo es el acontecimiento cinematográfico de la década, sino el pistoletazo de salida para el cine del siglo XXI.

2. Trash humpers.
3. Déjame entrar.
4. Gran Torino.
5. RAF: Facción del Ejército Rojo.
6. Malditos bastardos.
7. Celda 211.
8. Son of Rambow.
9. Vals con Bashir.

¡Feliz 2010!

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Arrebatado

Como Víctor está en Lisboa me atrevo a escribir en su nombre acerca de la muerte de Iván Zulueta, a falta de una sabia aportación por su parte. Éste singular director, artífice de obras de culto y de un interés de tan grande como Arrebato es uno de los cineastas predilectos del amigo Víctor y muy querido en esta humilde página. Por mi parte, rememorar su gran aportación a la televisión con Último grito, toda una maravilla que ya querríamos en la tele de hoy.

In pace requiescat!

Formatos

En el Cahiers de diciembre hablan del DVD como "la gran esperanza" para los nuevos cinéfilos. Y quizá, de algún modo, tengan razón. Sin embargo, hablan del DVD como principio y no como lo que es: un formato en vías de extinción. ¿Extinción? Sí, sí.

El DVD va a seguir unos cuantos años más, eso no lo dudéis. El Bluray no va a agarrar. Entonces, ¿cómo veremos películas? ¿Cómo formaremos nuestras videotecas?

Las películas en los cines - películas digitales, se entiende - ya no tienen un soporte físico concreto. Un simple disco duro o un pen drive de alta capacidad, pueden albergar una película entera. Una simple conexión USB 2.0 hace posible que se descargue en el servirdor del proyector. Los proyectores - normalmente 2k - de los cines trabajan con las normas DCP y con compresión JPEG 2000. Eso es caro. En casa no vamos a tener eso, porque no tiene sentido. El JPEG 2000 es una compresión maravillosa, porque comprime cada frame, por tanto la compresión es fotograma a fotograma, no varios de vez y entonces la calidad comprimida y perdida es mucho menor. En casa, aunque los fabricantes de tv's nos vendan la moto con el Full HD y Youtube haga lo propio, convimimos todos los días con compresiones. En concreto y mayoritariamente, con el H.264.

Siendo una compresión que no es la ideal (no deja muchos artefactos en la compresión final, pero sí lava la imagen bastante, por ejemplo) es una opción bastante acertada. De aquí a unos años, veremos todas las películas - en casa - bajo estas premisas.

El DVD no sólo es que vaya a morir, es que debe morir. Es un sistema basado en la normativa PAL cuando los reproductores y las televisiones que se están vendiendo a día de hoy - y la TDT, claro - ya no se plantean el PAL ni como opción lejana. Lo lógico es que un soporte físico como el Bluray lo sustituyera, pero no lo logrará: Es muy caro, no se ha promocionado correctamente y grabarlo es MUY difícil. El DVD continuará como modo de grabación casero, del mismo modo que se hace con los CD's vírgenes. Pero en cuanto a venta de películas morirá.

¿Qué veremos entonces? En internet podremos comprar películas en Quicktime HD o AVI de alta definición 1920x1080 con una compresioncita de H.264. La podrás pagar por internet y te costarán 20 euros. Si vas con tu pen drive de marras al Fnac o a otra superficie, tendrán un aparato monstruoso que no será otra cosa que un enorme servidor de películas, en las que meterás tu tarjeta de crédito y enchufarás el USB y te descargarás la peliculita por 18 euros, por ejemplo. Y luego a comprar discos duros donde almancenarlas y a convivir con ellos y a que te roben la energía.

¿Y qué pasa con los formatos físicos? Yo aún compro vinilos, del mismo modo también podrás comprar ediciones de coleccionista de películas. Pero creo que se hará en un formato superior al Bluray, en el que los precios se podrán mantener debido a que estará destinado a los coleccionistas y no al público masivo.

Pero bueno, todo esto son corazonadas y castillos en el aire...

sábado, 26 de diciembre de 2009

Extraños pensamientos para el día después de Navidad

Míos:

No tengo ganas de hacer el cine encorsetado a reglas y a normas. No estoy interesado en planos, fórmulas de guión, técnicas de montaje... quiero ir más allá. Pienso en lo que se deja leer entre líneas. Que la película trate de esto o aquello es lo de menos, lo que te haga sentir es lo importante. A otro nivel, como la música. Romper los planos, destruir los encuadres, ¿a quién le importan?, olvidar lo necesario para los gurús del guión, abandonar montajes sinfónicos, paralelos, sincopados, bla bla bla. Lo importante es la emoción.

Es tan fácil enamorarse como olvidar.

El tiempo es la sepultura de las emociones.

La voluntad es la única arma contra el olvido.


De Bukowski:

De algún modo, el repetir las viejas historias una y otra vez parece que las acerca a lo que uno cree que fueron.

El artista debe estar siempre en movimiento, un paso por delante de los conformistas.

El éxito como resultado de la laboriosidad es un ideal plebeyo.

Las cosas se te atraviesan cuando las ocultas.

Cuando amor se convierte en una orden, odio puede convertirse en un placer.

No hay nada tan aburrido como la verdad.

Si me preocupara sobre lo que le interesa a la gente, nunca escribiría nada.

A veces, el encanto disminuye cuando se acerca demasiado a la realidad.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Pínchame

Lo de pinchar música en garitos - ser DJ, vamos - es una cosa curiosa. Ayer estuve pinchando en El Zorro, hacía mucho que no pinchaba y desde luego hacía mucho que no era así.

Allí han transcurrido noches memorables en las que las camareras se subían en la barra y hacían el Angus y en las que, fuera, en la puerta, había cantidad de gente llamando a sus colegas para que vinieran. Por la música. Sencillamente.

Durante el otoño/invierno de 2007 viví situaciones así los jueves y los sábados y hasta ayer no volvió a repetirse del mismo modo. No pocas personas se acercaron ayer a felicitarme y a decir cosas como "me has alegrado la noche, tío. De puta madre". Eso es una satisfacción tremenda. Algunos salieron a llamar a sus amigos, y hasta un grupo se fue a otro bar, donde estaban sus colegas, y se los trajeron de vuelta. Ver a la gente levantar los brazos y gritar y a la siguiente canción que hagan lo mismo y a la tercera que metes que vengan y te lo agradezcan es suficiente para irte a dormir contento y para darte un con un canto en los dientes.

Existe un momento de conexión entre el pincha y el público, ese momento es mágico: cuando tú pones lo que sientes y la gente lo aplaude, porque siente lo mismo. Porque conectáis, porque estáis en el mismo momento...

Hay noches irrepetibles, ¿verdad?

lunes, 21 de diciembre de 2009

3D your Xmas!

Un par de felicitaciones navideñas a nuestro modo de entender. En estas fechas tan proclives:

¡Feliz Navidad a todos! Sin duda en estas Navidades estereoscópicas.

Muere Brittany Murphy

Primero defiendo Avatar y ahora escribo un obituario de una actriz de medio pelo, ¡los cahieristas van a venir a mi puerta con horcas y antorchas!

He de decir que me ha sorprendido y he sentido la muerte de esta chica, ¡32 años! Le tenía un especial aprecio...

domingo, 20 de diciembre de 2009

Y una vez pasado el entuasiasmo...

... no es mal momento para mirar las cosas con mayor perspectiva (nunca mejor dicho).


Por partes:

1. ME GUSTA / NO ME GUSTA.
Decidme una película que guste a todo el mundo. A todo. Ah, sí, por ejemplo La guerra de la galaxias. Hay quien la considera una obra maestra, a muchos nos aburre. Otra. Pulp Fiction, a muchos nos parece apasionante, otros la consideran un refrito sin chicha. Otra, venga... Podemos seguir así ad infinitum, pero que no vamos a llegar a ninguna parte. La gracia de las películas es que no nos gustan a todos.

2. EL GUIÓN.
No creo que el guión sea especialmente el problema de Avatar. El problema es que ese guión ya lo hemos visto en Bailando con lobos o en Pocahontas. ¿Entonces? El problema está en la historia, que ya la conocemos y nos la sabemos de memoria.

3. LOS PERSONAJES.
Soy el primero en afirmar que si en vez de bichos azules fueran actores de carne y hueso y en vez de un planeta vaya usted a saber dónde fuese el Amazonas y en vez de unos cabrones buscando minerales raros, fuera una empresa madedera, a mí me gustaría más. Si la imagen fuera imagen real todo el rato en vez de dibujos animados (motion capture o como lo queráis llamar, para mí dibujos animados) pues a mi me gustaría muchísimo más. Y me emocionaría más aún. Y entraría mucho más en la historia. Sin embargo, ha logrado que empaticemos ¡y de qué manera! con unas cosas azules. Ojo.

4. LA DURACIÓN.
Casi tres horas. Sinceramente, no creo que el sobre ni un frame. ¿Por qué? Porque en ningún momento te aburres. ¿Que hay cosas que se podrían eliminar? Por supuesto. Hay mucha redundancia, demasiada voz en off pedorra y tonterías que no pasaría nada si no estuvieran. Pero a todas las películas les podéis quitar unos minutos o incluso una hora y no sucedería nada. A Avatar le puedes quitar una hora, pero también a Lo que le viento se llevó. Y a Centauros del desierto un cuarto de hora y a Ciudadano Kane otros diez minutos. Y no pasaría nada. Algo se perdería, claro. Pero la historia funcionaría igual.

5. EL NUEVO LENGUAJE.
El mayor error de todos es pensar que Avatar iba a ser el Ciudadano Kane del 3D. ¡Si el nuevo 3D lleva cuatro días funcionando! Orson Welles recopiló todo lo que existía hasta entonces e innovó mucho más allá, pero sobre métodos que implicaban el propio lenguaje. Cameron ha innovado en tecnología, punto 1. Ha puesto la tecnología nueva del 3D al servicio de los cineastas para que desarrollemos el lenguaje. No hay nada grande en 3D a día de hoy (salvo U2-3D, que le da mil vueltas a Avatar) como para innovar tanto lingüísticamente. Avatar es lo que es, ni más ni menos. A partir de ahora iremos construyendo el lenguaje del 3D.

6. EL 3D.
Precisamente, Avatar ha conseguido lo que pretendía: Revolucionar el cine. ¿Por qué? Porque ha conseguido que todos vayamos a verla. Porque ha conseguido que millones de personas se pongan unas gafas y vayan al cine. Con otras películas de 3D anteriores, la gente decía: "joder, vaya coñazo el 3D, las gafas son un rollo, me mareo, no veo el 3D..." con Avatar NADIE dice eso. Yo soy el primero que me cansé de tener tres horas las gafas puestas, pero eso es falta de costumbre. Y las gafas desaparecerán. Pero en el camino, Avatar ha revolucionado el cine, porque ha revolucionado el concepto de ir al cine. Nadie habla nada malo del 3D, nadie se queja, nadie dice nada de las gafas, nadie comenta que esto o aquello no lo ven. Las primeras películas en color eran rechazadas por el público, se desconojaban. Hasta películas como Lo que el viento se llevó, donde se empezó a pensar con la cabeza. La película de Cameron ha hecho exactamente lo mismo. Avatar ha revolucionado el cine, porque ha logrado que la gente acepte el 3D.

Y ahora a mirar palante, que tampoco hay que buscarle tres pies al gato.

P.D.: Por otra parte, siempre hay un entusiasmo exacerbado en machacar las superproducciones. También debería tenerse en cuenta que las juzgamos con muchísima más dureza. Ah, sí porque tienen tanto dinero que es un pecado que lo hagan mal, ¿no? Me gustaría ver a los críticos con las superproducciones al frente de una, a ver con qué estómago la sacaban adelante.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Corazones abiertos

Esperanza. Si Avatar da algo, es esperanza. Ayer, cuando terminó la proyección, la gente se levantó y aplaudió y silbaba y movían los brazos y había rostros emocionados y muchos no lloraron porque aquí somos muy machos todos, pero no les hubiera importado llorar. Yo lloré. Lloré porque ver a la gente aplaudiendo así singifica mucho.

Yo llevo un año y pico diciendo que dios existe y que yo lo he visto y todo cristo me decía "que sí, que sí..." y ayer toda gente aplaudiendo decía "eh, tronco, que tenías razón, que lo hemos visto nosotros también". Sé que es un ejemplo descabellado, pero así me ha salido. Yo llevo este año y pico diciendo que el 3D es algo bueno, que es un nuevo lenguaje por construir, que es arte, que es negocio, que es cultura, que es grande. Muchos cenizos me dicen que no pasa de ser una broma de feria. Y ayer, ni feria ni hostias. La gente aguantó 164 minutos con las gafas puestas y aplaudió. ¡Aplaudió! Virgen santa, ¿por qué significa tanto? Porque no solo la industria ha abierto la puerta al 3D. La gente ha abierto sus corazones. Han aceptado el 3D. Eso es esperanza.

Avatar dura casi tres horas y no le sobra ni un minuto. Es una tontería como un templo, Bailando con lobos pero con marcianos. Pero, una vez más, no se trata de lo que cuenta sino de cómo lo cuenta. Yo intentaba fijarme en la estereoscopía, en la planificación, en detalles y a los diez minutos ya estaba dentro de la película. ¡Sí, estaba dentro! Hay una escena en la que vuelan en una especie de pterodáctilos y puedo asegurar que vives esa secuencia. En el Broadcast de Madrid comentaron que no sabían cómo se quedarían grabados en la mente los recuerdos de una película en 3D. Yo ya lo sé. Lo comprobé ayer. Porque tantas partes de la película están en mi cabeza como si yo mismo las hubiera vivido. Lo he dicho otras veces: el 3D es emocional y logras una identificación enorme. Por eso, muchas de las cosas las vives en primera persona. De hecho, te sorprendes a tí mismo enamorándote también de Zoë Saldana. Te sorprendes, porque no es ella de carne y hueso, es una cosa azul, pero ves esos ojos, más que reales, hiperreales y te llegan.

Ya he leído algunas críticas. Me parece normal que haya gente a la que no le gusta y no me extraña, porque todos los que hablan mal de ella lo hacen desde una perspectiva cínica. No hay que ver Avatar desde el cinismo. Hay que verla desde la inocencia. Es una película absolutamente inocente. Te puede parecer una chorrada que se enchufen a los árboles y que conecten con los animales y todo eso, la puedes acusar de panfleto new age, pero eso es de pobres de mente. Hay que verla sin prejuicios, sin ideas preconcebidas, porque entonces la película te atrapa. Te atrapa. Cuando terminó hablé con Miguel Ángel, uno de los ingenieros que está con nosotros en esto del 3D y le pregunté si le había gustado la estereoscopía. Él me dijo: "¡Qué 3D ni nada! ¡Si la película es buenísima!". Y es verdad. Es buenísima, porque te atrapa, porque las tres horas se te pasan echando hostias, porque luego la recuerdas milimétricamente, porque una historia tan tonta te llega. Por eso es tan buena.

James Cameron lo ha intentado varias veces. Yo siempre defenderé su Terminator (el original) contra viento y marea. Pero él nunca ha querido solo hacer filmes de acción. Ha querido contar historias de amor. Lo intentó con Abyss. Le salió demasiada acción y ciencia ficción y poco amor. Lo volvió a intentar con Titanic. Le salió una castaña de amor ñoño y muy poco arte. Con Avatar por fin lo ha logrado. Posiblemente es su mejor película y posiblemente sea realmente la primera película del siglo XXI. Cameron lo ha conseguido, porque la historia de amor te llega y la acción te atrapa.

Cuando, al final de Titanic, Leonardo Di Caprio moría, ahí había dos muertes más. Una, la del Di Caprio niñato. Murió y empezó a hacer películas de verdad y a ser un buen actor y a que los que le teníamos una manía de la hostia, le respetásemos. La segunda muerte era la de Cameron. No se ha pasado alejado del cine todos estos años casualmente. Ha desarrollado la tecnología estereoscópica. Pero Cameron sabe que no sólo de ciencia vive el hombre y ha hecho una película emocionante. Emocionante, sí, porque emociona. Cameron, ha vuelto a la vida.

En la película se dicen "Te veo", que viene a significar algo como veo tu alma, te comprendo, te quiero... cuando al final ella, una bicho azul de tres metros, coge en sus brazos al bueno de Sam Worthington (una persona) y le dice "te veo", yo lloré. Porque sí. Porque es emocionante. Porque qué más dan las razas, ni los colores, ni las especies (jarl!) si somos capaces de amar. ¡Joder, de puta madre! Yo lloré y volveré a hacerlo.

El 3D no es ciencia ficción, ni una atracción de feria, ni una tontería, ni el futuro. El 3D es el presente.

Bienvenidos a la era del 3D. Esto, solo es el principio...