jueves, 9 de octubre de 2008

Apoteosis en Mesopotamia

Ha sido un fin de semana movidito pero repleto de cosas buenas. El domingo estuve realizando el concierto de Saxon, que descargaron todo su heavy clásico en Zaragoza. La verdad es que se lucieron mucho más que, incluso los cabeza de cartel, Twisted Sister. Esa noche, cerré con Thomas (mánager) y Biff (vocalista y Rey Arturo de Perceval) varios temas. A finales de año, sale el nuevo disco del grupo y en él, se incluirá un DVD con el propio corto Perceval en su metraje íntegro. A principios de diciembre, en tierras inglesas (más concretamente en un castillo de las highlands) rodaremos su próximo videoclip. El tema es más bien melódico y se titula Batallions of... no se qué, pero está muy bien. Todas las Ratas estarán invitadas en cuanto se confirmen las fechas de rodaje. Montaremos además un cirio de luchas en el propio castillo con especialistas... Toda la información será dada a su debido tiempo, tranquilos.

Por otra parte, al día siguiente, realicé el concierto de Violadores del Verso, una experiencia realmente cojonuda. A su vez, prepararemos para finales de noviembre (a su vuelta de Latinoamérica) un vídeo del directo - realizado a seis cámaras - de los cuatro temas que hicieron con Soziedad Alkohólika (Política del miedo, Zombis, Máximo Exponente y Vicios y Virtudes). Ni qué decir tiene que para mí, todo esto es un orgullo y un auténtico placer que me llena de ilusión. Hace un año les escribí esta carta de amor, tras verles en directo en Independencia. Hoy, espero dedicarles otros versos de amor con el vídeo. Me dejaré los huevos en hacer algo guapo. 

Por último, el videoclip de los Frutas y Verduras ya está listo. Creo que el estreno será el 7 de noviembre. Pero de eso, ya hablaremos más adelante...

miércoles, 1 de octubre de 2008

Frutas- Fotos

Bueno, pues aquí están unos pequeños souvenirs del rodaje del videoclip Nuestro momento, para los ojos curiosos, cortesía de mi brother, Álvaro.

David Acereto, cámara en mano, rezando para que yo no lo estampe contra el suelo. Ainhoa, siguiéndonos los pasos, ¿o nosotros los de ella?

Aitana y Fran calculado milimétricamente...

... lo que va a pasar un instante después.

Seguramente lo que les estuviera contando a Ángeles y Fran sería menos interesante de lo que parece en la foto.

Happy end en pleno corazón de la Magdalena. ¡Qué gusto da estar en el barrio de nuevo!

Fotico de familia. Seguro que no son todos los que están, pero... bueno ya sabéis.

Para los que se animen, este viernes a las 22h.,  tocan los Frutas en el antiguo Café del mar. Pasaos!

P.D.: Y el domingo Saxon en Interpeñas. Servidor estará realizando el vídeo del directo. Y al día siguiente, Violadores del Verso. Cita ineludible.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Nuestro momento

Este fin de semana rodaremos en Zaragoza el primer videoclip del tema Nuestro momento de álbum Param All Stars del grupo Frutas y Verduras. Entre su barrio (la Jota) y el centro de la ciudad se desarrollará este clip ficcionado, en el que una pareja que ha pasado la noche juntos, no pueden dejar de pensar el uno en el otro al separarse. 

Con los Frutas yo he pasado grandes momentos - nocturnos y de bares, sobre todo - y  la verdad es que se han ganado un lugar en mi corazoncito. Este fin de semana tendemos la suerte de contar, entre otros con David Acereto en la foto, Alberto Martínez en la producción y elenco artístico a la altura. En unos días, las  fotos del rodaje...

De momento, os invito a todos el sábado por la tarde (a partir de las 15h.  hasta las 18h.) a la Plaza San Agustín para animar al grupo, que estará tocando para  el clímax del vídeo. Si nadie me dice lo contrario, creo que repartirán camisetas, para una escena con aires del final de La naranja mecánica

Allí nos vemos!

P.D.: Y para la presentación del vídeo tendremos que hacer un fiestón, digo yo.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Unas fotos en la ciudad de Ibrahim

Creo que en la primera fase del rodaje hicimos unas 3500 fotos. Eso fueron sólo dos escenitas. Quizá la más relevantes dentro de la historia, pero dos escenitas al fin y al cabo. De cualquier manera, el rodaje dio para mucho, así que he pensado que no está mal ver el escaparate y la trastienda de este paseíto por el campo que está siendo Las 5 muertes de Ibrahim Gonsález.


Nic Stratton (aka Ibrakim Gonsález) en el momento en que descubre que su novia es de ¡¡¡otro planeta!!!


Ángeles Maeso (aka Gloria) aplicándole un poco de disciplina marciana al pobre Nic/Ibrahim.


Un par de ratas posando convenientemente para que el fotógrafo defina la escena.


Mantener el raccord de cigarillos es un duro trabajo.


Mantener el raccord de gin tonics, también.


"No hay nada como ver juntos a dos hermanos que hace tiempo que no se ven" Francis Ford Coppola dixit.

Adriano tratando de cazar moscas.


Nic, por las noches, esta muy preocupado por sus ojos, por eso los cubre con los últimos avances de la ciencia.


Nic y Ángeles disimulando porque uno de los dos, inconvenientemente, liberó una ventosidad aparatosa...


De momento, eso. Ahora nos toca reemprender la marcha y cerrar bien todo lo de Londres. De momento, este sábado espero tener el privilegio de viajar a Alicante y, con Adriano de la mano, estrechar ni más ni menos que la del amigo Coppola, ambos se encuentran allí rodando Tetro. Veremos si es posible tal hazaña.

viernes, 29 de agosto de 2008

Shot motion o cómo volverte loco en agosto en Madrid

En el proceso cinematográfico lo normal y protocolario es rodar absolutamente toda  la imagen y, una vez montada y con todo clarito, doblar el sonido. Eso es  hacer películas, ¿no? 

Quizá, precisamente por esa facultad de ser imágenes en movimiento, deba ser así. Sin embargo, cuando te enfrentas a un rodaje de fotografías fijas y, sobre todo, a montar una barbaridad de las mismas, te das cuenta de que no puedes seguir el devenir usual del proceso cinematográfico. Necesitas el sonido lo primero de todo. 

Por eso hace unos días, Sergio, Pablo, Jorge y yo estuvimos doblando a Nic Stratton y Ángeles Maeso para el corto Las 5 muertes de Ibrahim Gonsález, antes de haber rodado un sólo fotograma. ¡Perdón! De haber hecho ni una sola foto. 

Del mismo modo, un rodaje suele agrupar todo lo posible los días de trabajo, con el fin de que el coste sea el menor posible en el plazo más corto.  Pero, como esto no es un corto convencional, rodamos un día dos escenas cruciales de diálogo - quizá  la parte más complicada de editar entre fotos y sonido - y no volvemos a rodar hasta la primera semana de octubre. ¿Por qué? Pues porque hace falta tiempo para editar esas dos escenitas, ver cómo funcionan, buscarles el ritmo DE CADA FOTO, averiguar si hay que repetir el doblaje de alguna o todas las partes, encontrar la forma de que el resto de sonidos se integren y, claro, que cuando vayas  a Londres a etalonar no tengas sorpresas desagradables, porque como ya he dicho, no es una peliculilla normal y corriente.

De momento dejo aquí una foto de aperitivo. En octubre, tras la reflexión con las escenas editadas y con el ánimo por las nubes para corregir los fallos y hallar el camino correcto para el resto, terminaremos el rodaje. Esperemos que podamos conservar las fechas de mediados de noviembre para la postpro en Londres y... aprovecharemos allí para otro pequeño experimento. Se llamará Cogiendo el ritmo y tomaremos por asalto Picadilly Circus y las londinenses calles del Soho para el rodaje.

Esperemos que a principios del invierno tengamos la copia de 35 de Ibrahim y la veamos en Kinépolis. 

Mientras tanto, experimentos más modestos como Ne pourrais échapper à tes fantômes están en proceso de verse en su modo completo (hace no mucho se vio su embrión en esta misma página) en un día no muy lejano.

De momento, intento no hacerme muchas pajas mentales con esto del "Shot motion" (o lo que es lo mismo: volverse loco intentando hacer una peliculilla en fotos).

miércoles, 30 de julio de 2008

Cine vivido, vida filmada

Uno de los mayores errores que cometes cuando empiezas a hacer cine - permítanme decirlo así, me lleno de tristeza de si "hacer cortos" - es que te empeñas en hacer cine de temas grandilocuentes. Tu peliculilla puede ser más o menos personal, más  o menos minimalista y más o menos cargante, pero suele tirar hacia el rollo esta-es-mi-opinión-sobre-esta-tema-tan-serio-y-tan-importante-y-tengo-toda-la-razón.  

Te ves a tí mismo - con el devenir de los años- haciendo películas de grandes  pasiones, de grandes dramas, de muerte, guerra, destrucción, actos fatales y fechorías imperdonables, cuando - rebuscando bien en tu existencia - tan apenas  conoces todo ello. Por eso, mimetizas el cine en tu cine, por eso filtras todo eso aprendido a través de otras películas, porque es la única forma de conocimiento y aproximación hacia - permítanme llamarlo así - la tragedia. 

Todo ello, porque aún eres muy joven y muy estúpido como para darte cuenta de tus errores.

Sin embargo, con el paso de los años, te das cuenta que tiene mucho más valor el cine - una historia, en deifinitiva - contada desde la experiencia que desde el conocimiento mimético. Eso no quiere decir que no puedas extrapolar esos sentimientos y situaciones que has vivido a otros equiparables o similares y, por supuesto, ficcionalizarlos para  hacerlos interesantes.

Ayer, viendo The Wall, me di cuenta cómo Roger Waters nos la metía doblada a todos. Porque, a menudo se habla de la  película de Alan Parker como un alegato contra el fascismo,  la guerra y todo ese rollo. Y es verdad, todo eso está ahí y bien clarito. Y ese es precisamente el problema.

The Wall habla de todo eso, pero sobre todo habla de las putadas que le pasaron a Roger Waters a lo largo de su vida. Perder al padre en la Segunda Guerra Mundial, sentirse huérfano, una educación represiva, tener una madre posesiva, una esposa que no le comprende y a la que él no entiende, follarse a todas las groupies, los excesos con las drogas y ser un títere de los mercachifles del rock.

Cuando sale como líder fascista en el clímax de la película, no sólo está hablando de fascismo - de hecho, eso es casi lo de menos - de lo que está hablando ahí es de la industria del rock, de los fans del rock (la música de masas en general) y de toda la mierda de consumo cultural que se nos  ofrece y devoramos.

Peter Waters nos muestra sus fantasmas, la secuencia más famosa - la de la escuela - no es más que la muestra de lo que los niños  de aquella época, como él, tuvieron que tragarse y crecer con ello. The Wall es una película-ego en toda regla que, además, se extrapola a cuestiones sociales y políticas, que  a su vez están directamente relacionadas con todo ello, pero ante todo es una inmersión en los infiernos y los fantasmas del líder de Pink Floyd.

Y nadie habla nunca de los monstruos, que eso sí que da miedo...

P.D.: Ahora, que yo me pregunto, si realmente sabes lo que estás filmando cuando lo has vivido antes, cómo Kubrick logró hacer lo que hizo. Quizá se encerró en casa por eso mismo, para acceder a todo ese conocimiento de alguna otra ¿forma?...

miércoles, 16 de julio de 2008

Sajones lejanos

Este pasado  viernes, a pesar de la suspensión del Monsters of Rock por la lluvia, estuve con Biff Byford, cantante de Saxon, que a su vez, interpretó al Rey Arturo en Perceval. Entre otras cosas, hablamos del nuevo single que  sacarán el próximo enero, del cual  me encargaron el videoclip. "Fuck, you have to make it!", literalmente eso es lo que dijo.

En septiembre nos veremos en Londres y concretaremos detalles del rodaje y la postproducción. Para mí es una auténtica alegría encargarme de todo esto. 

Todas las ratas estarán invitadas...

Never Surrender!

lunes, 30 de junio de 2008

Los Cronocines

Es una verdadera alegría ver estos días carteles de Los Cronocrímenes en los cines de Madrid. No he vivido este proyecto tan de cerca como muchos de mis amigos o compañeros de piso, pero recuerdo esa tarde con Nacho, saliendo de su casa de Malasaña a ojear DVD's mientras me decía que había terminado la primera versión de Los Cronocrímenes, un guión que quería dirigir. 

Yo intuía que la astucia de Nacho inyectaría en ese título una dosis de acción, mala leche y hostias como panes como antes no se había visto en el cine patrio. Y, el viernes cuando la vi, lo primero que pensé fue: Joder, de puta madre, no parece española. Al que le parezca que esto no es un halago, que venga y me bese el culo. Los yanquis ya la han comprado para hacer un remake y, Amenábar aparte, a ver cuántos españolitos pueden decir lo mismo. 

Mi plano favorito es precisamente el primero de todos. Leí un guión primigenio hace tres mil años, por lo que tan apenas me acordaba de muchos detalles. Mucho menos, tenía en la memoria que el arranque fuera en el parking de un centro comercial. Cuando apareció esa imagen, pensé: ¿He venido a ver Jackie Brown?. En serio, me cautivó, creí estar  en otra película, en una yanqui con pasta, medios y la hostia. Todo el viaje que te adentra hacia el bosque mantiene el tono e, incluso cuando Karra Elejalde habla, no parece de aquí. Porqué insisto tanto en esto. Porque parece que, somos tan autocríticos que  no logramos distanciarnos con las películas de nuestra propia realidad patria, cuando tratan de un género específico yanqui. Los thrillers españoles no nos los creemos a menos que vayan medio en cachondeo. Somos así de cachondos. 

Los Cronocrímenes tiene la gran virtud de poder estar  rodada en cualquier  país, en cualquier idioma y con cuales quiera medios que tuviera. Es no sólo una  sorpresa, porque la mente preclara de Nacho nos ha brindado desde  el principio de su existencia de cineasta grandes sorpresas. Es, además de eso, un soplo de aire fresco en nuestro cine. 

El giro final funciona a todos los niveles y Bábara Goenaga deja  claro que es  una actriz de los pies a la  cabeza. A veces, su interpretación puede pasar desapercibida, pero es precisamente por esa naturalidad y ligereza que inyecta en sus gestos, en sus miradas y en sus palabras  por lo que se torna en un actriz como la copa de un pino. 

El viernes, día del estreno la vi. Un día antes, durante la semifinal de la Eurocopa, yo había huido del fútbol y había visto ese  peliculón de Sidney Lumet que es Antes que  el diablo sepa que has muerto. El domingo, en plena final, y tras darle un buen empujón al guión de La culpa aprieta más gatillos, la volví a ver. Sí, vi Los Cronocrímenes en vez de ver el puto fútbol. Y ¿sabéis qué? Que  estuvo de puta madre.

miércoles, 18 de junio de 2008

Si sangra, podemos matarle

Esta sí que duele. Quizá uno de los grandes tipos del cine de acción - de los 80 principalmente - murió ayer. Stan Winston, ni más ni menos que la mente preclara que creó a Terminator, Depredador, la reina madre de Aliens, los dinosaurios de Jurassic Park, el Pingüino de Batman Returns o el personaje protagonista de Eduardo Manostijeras, se despide de nosotros a causa de un cáncer del que ya venía quejándose hace tiempo.

En los últimos tiempos incluso se había dedicado a producir, siempre películas con un punto de fantástico y mucho de acción, como decía él. Tal fue el caso de de Km. 666, una pequeña pero entretenida teen movie con caníbales y la siempre increíble Eliza Dushku.

Es una grandísima pena que un tipo así se vaya tan pronto - aunque ya estaba mayorcito - nos quedarán sus películas y los maravillosos comentarios que hace en sus entrevistas para los DVD's, toda una lección.

In pace requiescat.

miércoles, 4 de junio de 2008

Ajuste de cuentas

Estos días le estoy dando bastantes vueltas a los proyectos que vendrán. Los que están a mi alrededor en este exilio madrileño, saben que no es nada fácil compaginar la inminencia de algunos proyectos personales con los que, de momento, dan de comer (nada nuevo para cualquier tipo en este sector). Sin embargo, poco a poco se ve una luz al final de camino.

De siempre he sido un impaciente. Pero un impaciente del copón. El tiempo y las bofetadas me han dado cada vez más paciencia. No esa sensación de rendirte, sino la aceptación de que no es tu momento, de que lo tuyo está por llegar y que - a diferencia de muchos que se duermen en los laureles - sino luchas porque suceda, no sucederá jamás. Cuando ocurre algún hecho de estas características, recuerdo las sabias palabras de Hunter S. Thompson: Be calm. Enjoy losing. Sabiendo entenderlo y regocijándote en el fracaso, sacando todo lo bueno de ello.

Proyectos (de los que dan de comer) se agolpan como el del amigo Bustamante. Uno de los nuestros está siendo toda una experiencia, de eso estoy seguro,  en perspectiva hay otros - posibles - con Amy Winehouse, Coldplay o Keane... Por otra parte, y si las circunstancias siguen tan proclives como por el momento, tendré el privilegio de dirigir buena parte de una serie que he contribuido a crear para una de las grandes cadenas de tele de este país. No puedo decir más datos por el momento, salvo que se sale de la norma de las series a las que estamos habituados aquí. Prometo un shock.

Pero además de todo esto, están los proyectos personales INMINENTES. Es muy posible que este verano le demos caña a un proyecto pequeño pero curioso, en un formato la mar de peculiar y con unas características nada habituales. Será en Londres, pero por el momento no digo nada  más. Esta cosita pequeña entra dentro de un proyecto más grande (de duración), que podríamos encuadrar dentro del formato largo. Sin embargo, es algo experimental y sórdido. Sí, sí, a Abel Ferrara le encantaría... 

He seguido las palabras de Scorsese en cuanto a eso de "escribe acerca de lo que conozcas" y estoy inmerso en los infiernos que la noche y  la demencia me fueron revelando. No quiero decir nada salvo que, por supuesto, todo estará ficcionalizado y que, mi mayor meta, es mostrar cosas que normalmente no enseñarías en una película. Cuando pienso en Perceval o Noches Rojas y la cantidad de escenas jodidas que dejé ahí, sin llegar hasta el extremo de que digas "joder, no me llevan hasta aquí normalmente en una peli", no puedo sino arrepentirme de no haber continuado e ir hasta el nervio principal. 

La culpa, la redención, la autodestrucción, la violencia, el sexo, las drogas y la inocencia perdida son los pilares donde se asienta la historia. No quiero ni decir el título porque barajo varios, aunque me encanta La culpa aprieta más gatillos. Será algo absolutamente underground antes del guión de largo con el que pienso dejar unas cuantas bocas abiertas. De ese sí que no digo nada. Cuando llegue el momento...